viernes, 6 de julio de 2018

Nota personal para niño en su primer cumpleaños.

Despierto y doy gracias por el día.
Desayuno una limonada tibia previa a la leche de cuáker (decir leche es un eufemismo, debería decir un agua de cuáker) y me acuerdo de ti, de tu risa con margaritas y las manos al aire despidiéndose.
Porque debo recordarte cada día, si no lo hago el corazón se haría trizas. No una vez, incontables veces esbozo tu forma de caminar, los balbuceos de tus pocos meses, los ojos redondos descubriendo el mundo, lo que te espera en cada día de aventuras.
Pienso con cierta nostalgia en las épocas que no alcanzaré a vivir para mostrarte cómo es la Cordillera de los Andes, el sonido perenne del mar y las altas araucarias en las montañas del sur.
Te recuerdo porque no sé si volveremos a pisar juntos las playas infestadas de algas moribundas cuando aprendas a caminar erguido, te recuerdo para retardar la muerte que me aguarda a la vuelta de cualquier día, en algún paso de cebra o un cruce de semáforo en mal estado y un automovilista embriagado se salte todas las leyes.
Cuido con esmero la salud para volver a verte. No deseo que un pequeño e invisible virus nos niegue la ocasión de reír juntos en tu primer cumpleaños, porque has de saber que sí, que ahora cuento los días para hacer una fiesta en tu honor.
Todo niño debería ser celebrado, nunca sabes si estás educando un presidente de la nación, un misionero a la Cochinchina, un gran músico que deleite los oídos de millares –o como la madre- un fervoroso predicador de la Palabra.


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Jesús los llamó diciendo:
 “Dejen a los niños venir a mí 
y no les impidan 
porque de los tales es el reino de Dios.

Lucas 18:16


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6 comentarios:

Fernando dijo...

Qué bonito, Ojo Humano. Entiendo que hablas del hijo de una compañera de tu comunidad cristiana.

Está muy bien reflejado: los niños cerca de nosotros (hijos, sobrinos, hijos de amigos,...) dan una nueva fuerza a nuestra vida cansada. A lo mejor a uno ya no le interesa leer un libro, pero lo hace porque quizá ese niño tenga interés en el futuro en que le hables del libro.

Sí, que Dios te dé suficiente vida para ver, al menos, su primer cumpleaños y si es posible el décimo y el vigésimo.

Susana M dijo...

Una nueva vida es lo màs valioso. Un beso

ojo humano dijo...

Estimado Fernando, la vida cerca de los niños nos revitaliza. Y nos da esperanza que la palabra de Dios tendrá herederos.
Por cierto ¿cómo va tu verano?

ojo humano dijo...

Así es, Susana. La vida humana desde su embrión es lo más valioso que tenemos. Lástima que algunas personas y gobiernos hayan dejado de lado este principio natural.

Silvia Parque dijo...

Qué bonito :) Muchas nos cuidamos para los niños.

ojo humano dijo...

Así es, estimada Silvia. Quiero vivir para verlo, no solo a Lucio sino a otros pequeños que son cercanos a mis afectos. Por cierto, en estos días nació Santiago Benjamin, una belleza.