viernes, 28 de enero de 2011

Narcisismo.

 
Se mira al espejo antes de abrir la puerta y enfrentar el mundo.
Si algo no le agrada, regresa a su pieza y cambia de vestuario. Una, dos, tres, no importa cuántas. La impuntualidad es su bandera.

Es enemigo de las fotos espontáneas o cualquier improvisación que lo deje expuesto a la sinceridad del momento.

El mito de Narciso se repite como una historia que sale del espejo. La belleza, ¡ah!, la adoración a la belleza, engaño antiguo renovado una y mil veces donde encuentre un reflejo.


------------------------------------------------------------
Los ojos del altivo serán humillados
y el envanecimiento humano será doblegado.

¡En aquel día sólo el Señor será exaltado!
  
Isaías 2:11
------------------------------------------------------------


 


 


miércoles, 26 de enero de 2011

Creo.


Cada persona tiene una declaración de fe.
O debería tenerla, como un marco de referencia, como una roca que te sostiene, como una postura frente a la vida.
Las declaraciones de fe cambian como los humanos, nada es tan sólido excepto la orilla definitiva, Dios es y Jesucristo es y el Espíritu Santo es.

Para el tiempo presente creo que la iglesia está para bendecir al mundo no para condenarlo. Para crear cambios positivos en amor y justicia.

 Creo que el Evangelio es la única solución decisiva para el problema existencial de las personas, su soledad, sus angustias, su amoralidad.
  
 Creo que la tecnología es un buen medio para compartir las buenas noticias y está al servicio del hombre, no al revés.

Creo que Dios puede usar cualquier medio, por insignificante que sea, para salvar. Porque su voluntad es esa.

 Creo que Dios puede cumplir su voluntad a través de seres humanos dispuesto.
Yo estoy dispuesta.
Señor, usa mi vida.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y al que es poderoso para preservaros de toda caída
y presentaros ante él irreprensibles y llenos de alegría,
al Dios único 
que nos ha salvado por medio de nuestro Señor Jesucristo, 
sea gloria, majestad, imperio y potencia ahora y por todos los siglos. Amén.
Judas 1:24-25
 ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

martes, 25 de enero de 2011

Mejorar la concentración



"Prefiero recordar las hazañas del Señor,
traer a la memoria sus milagros de antaño."

Salmos 77: 11
 
A veces una está conversando y los labios dicen palabras, la mente está en otra parte.
O lo que es peor, estás en el tiempo de alabanzas y pensando “en la inmortalidad del cangrejo” (como decimos en Chile).
¿Por qué sucede que el cuerpo está presente y la mente en otro lugar?
Tal vez me falta de concentración, pensamientos que divagan, preocupaciones que importunan, en fin, variables.
En “el arte de la memoria” encontré este sencillo ejercicio para practicar y ayudarnos:
 
“Reserva para este ejercicio entre 5 y 10 minutos cada día en los que sepas que no van a haber interrupciones (no hay llamadas de teléfono, queda mucho para que te bajes del autobús, tu programa favorito de televisión no empieza todavía, no has quedado con nadie, …). Entonces empieza el proceso:
-Siéntate en una silla de forma que estés cómod@
-Cierra los ojos
-Respira profundamente
-Fíjate en tu respiración. Nota cómo inspiras (el aire entra en tus pulmones lentamente)… y cómo expiras (el aire sale lentamente de tus pulmones)…
-Sigue fijándote en la respiración. Nota cómo inspiras… y cómo expiras…
-Si notas que tu mente se va a otro sitio, eso está bien. Simplemente haz que se fije de nuevo en la respiración. De forma tranquila. Sin frustraciones. Sin brusquedades, de vuelta a la respiración
-Sigue así un mínimo de 5 minutos

Enséñale a tu mente a concentrarse. Si no sabe cómo, ayúdale con este truco tan sencillo y útil.”


(Ilustración de Duy Huynh