jueves, 20 de julio de 2017

¿Sirve de algo orar?

Nos pidieron que oráramos.
Oramos.
Unos con más fervor –sin duda-, otros con menos. Unos con más fe, otros no demasiada. Pero aun así esperábamos una respuesta positiva a nuestras oraciones.
¿Qué estuvo mal?
¿Por qué el resultado no fue exitoso como esperamos?
Oramos para que viva y se muere.
Oramos para que sane y se enferma más.
Oramos para que se legisle en justicia y se aprueba exactamente lo contrario.
¿Son infundadas nuestras peticiones?
¿Debemos dejar que los ríos fluyan con su destino establecido?
¿Sirve de algo orar?
Esta y otras preguntas me mantienen despiertan hasta la madrugada.
Poco a poco voy recordando historias de oraciones fallidas, el rey David rogando por la vida de su hijo, (2 Samuel 12:16-18) el Señor Jesús hablando con Pedro (Lucas 22:31-32).
No siempre la respuesta es un sí rotundo como nuestra futilidad desea.
A veces nos confundimos con tanta historia que leímos en la infancia de las “Mil y una noches” y pretendemos de Dios esa especie de genio de la lámpara que deberá conceder nuestros deseos porque somos castos-honrados y bien pensantes.
¿Por qué no logramos conectar nuestros intereses con los propósitos de Dios?
Tal vez la oración debería ser un hábito como la comida diaria.
Como lavarse el rostro.
O andar en bici.
Un acto natural permanente, un teléfono al Padre para saber hasta cuándo debemos insistir.
A veces tenemos la certeza pero seguimos suplicando majaderamente, sin entender (o entendiendo) que no se hará nuestra voluntad –por perfecta y justa que nos parezca- sino la de Dios.
Tal vez la oración no es para que Dios "haga algo" sino para someter mi rebelde  voluntad a la suya.
Tengo mucho que cultivar todavía (y no son plantitas herbales).



-----------------------------------------------

 ...yo he rogado por ti, 
para que no te falte la fe. 
Y tú, cuando hayas vuelto, 
deberás confirmar a tus hermanos.

Lucas 22:32

----------------------------------------------

lunes, 17 de julio de 2017

Pasión.

Me asombran algunas canciones evangélicas, en especial las que incluyen frases extraordinarias como esta, u otras semejantes.
No sé si ese fraseo será literal o alegórico.
A veces la liturgia nos lleva a expresiones que no entendemos o no cultivamos en la vida real.
Se transforman en dichos dominicales que tienen cierto signo de espiritualidad, que elevan el alma pero al traspasar la puerta del templo –y volver a la cotidianeidad- olvidamos.
¿A qué nos referimos realmente cuando hablamos de pasión?
Pasión por Dios.
No hay pasión sin sufrimiento.
En sí misma la palabra "patior" (latín) significa sufrir.
La pasión de Cristo es la mayor imagen de lo extrema que puede llegar a ser si se practica en el sentido estricto.

¿Qué estamos diciendo cuando nos declaramos apasionados por Dios?
¿Implica que Él es nuestro único centro-eje-foco-principio y fin de adoración?
¿Que nuestros afectos se someten a su voluntad?
¿Estará Él presente en el día a día de mi realidad?
¿Qué la devoción será más que un hobby de domingo?

Declarar  pasiones -cualquiera que esta sea- me suena un poco jactancioso.
Personalmente me parece una grandilocuencia hacer alarde de una relación con Dios, una presunción de una espiritualidad que no poseo (aspiro sin duda) y que si la tuviera no podría vocearla como un consecuencia de lo virtuosa que he sido o como una conquista personal.
Si de algo estoy segura es de mis debilidades.
Más allá de toda duda, conozco mi tramposo corazón que más de una me ha jugado. 
Sé más de mis carencias que ningún otro tema.
Solo puedo aferrarme cada día a la gracia soberana, a la misericordia abundante, al amor inalterable de Dios. 

---------------------------------------------------- 

"... el Señor nuestro Dios,
 el Señor es uno. 
Y amarás al Señor tu Dios 
con todo tu corazón, 
y con toda tu alma,
 y con todas tus fuerzas.

Deuteronomio 6:5-6 

 -----------------------------------------------------


(Fotografía: Flor de la Pasión)

jueves, 13 de julio de 2017

Autonomía (parte 3)

El resfrío me ha dejado muda.
Sin habla.
Silenciosa como una puerta de casa nueva.
Ni un ruido emiten las cuerdas bucales.
Parezco salida de una peli de Chaplin, tanta mímica para darse a entender resulta cansadora. Me armo de paciencia, será temporal, me digo y trato de abrigar la garganta, miel con limón, té tibio con jengibre, nada muy caliente ni muy frío ordena el doc.

La mudez es un estado poco notorio, de las 217.688 personas que contabiliza el último Censo no conozco ninguna.
Estar unos días en silencio hace bien, mucha lectura, varias películas, experimentos culinarios.
Enmudecer para siempre es otro cuento, no lo querría de ninguna forma.
¿Se imaginan vivir sin cantar?


 ------------------------------------------------------------------------- 

¡Cuán bueno es alabarte, Señor! 
Bueno es, Altísimo, cantar salmos a tu nombre, 
anunciar tu misericordia por la mañana, 
y tu fidelidad todas las noches, 

 Salmos 92:1-3 

---------------------------------------------------------------------------- 



lunes, 10 de julio de 2017

Autonomía (parte 2)

La autonomía que idealizamos -sobrevalorada en estos tiempos- y por la que luchamos,  a menudo es limitada por imponderables que no podemos manejar.
Dependemos de eventos tan insospechadas como que en China hicieron huelga (¿se podrá hacer huelga en China?) y no llegó el paquete de instrumentos esenciales para el tratamiento de una persona en el hospital.
Dependemos de otros todos los días.
Dependemos del clima.
Mi vecina de enfrente se ha vestido de carmelita, café completo.
Un voto para toda la vida.
Voto de sencillez, oración y servicio a la comunidad, todo un reto para una mujer del siglo XXI, joven aún.
El día que debía asistir a su reunión de consagración diluvió sobre Santiago. Se cortaron algunos puentes, la locomoción apenas se movía en las calles anegadas, la energía eléctrica se fue de varios sectores dejándolos incomunicados, la iglesia canceló la celebración para albergar a damnificados.
Un  desastre de proporciones.
Susana -una chica muy tierna, mi vecina- se quedó encerrada en casa esperando que amainara la tormenta.
En la tarde lluviosa y oscura elevó una oración por los sufrientes del temporal, hombres y mujeres sin hogar,  alojados en colegios (que no estuvieran inundados, por supuesto).


-------------------------------------------------------------------

 Quien cumple lo mandado nada sabe de intrigas;
sólo el sabio conoce el tiempo de la decisión,
 pues cada cosa ha de ser decidida a su tiempo,...

Eclesiastés 8:4-6
------------------------------------------------------------- 




jueves, 6 de julio de 2017

Autonomía (parte 1)

Generaciones pasadas esperaban que los hijos cuidaran a los padres.
 En estos días es un poco diferente, los hijos se van al extranjero, a las regiones, los padres envejecen añorando los almuerzos familiares, esa  vida de hogar  con los niños, sus amigos, tiempo aquel donde la soledad estaba lejos 
-No quiero llegar a vieja y ser una carga para nadie, dice una amiga.
-Yo trabajo y “me saco la mugre” para ahorrar y  tener dinero en mi vejez, acota otra. Así no dependo de nadie.
 
Una gran cantidad de personas –incluso el gobierno lo promueve- desean ser autónomas, auto-valentes e independientes, no solo en el presente sino también en sus últimos días.

Atado –literalmente- a una cama de Hospital, enojado con el sistema, con la familia, incluso conmigo que lo visito de buena voluntad, el padre de mi amiga Ve., no solo está disgustado sino aburrido del tiempo inactivo, de los dolores,  de sus enfermedades,  además de la falta de autonomía.
La libertad de movimiento,  desplazarse donde le diera la gana ha cesado, está en “stand-by”, por decirlo de alguna manera.  Acumula rebeldía, se opone, quiere regresar pronto a casa, los doctores lo medican, las enfermeras lo vigilan día y noche, miran por debajo de las sábanas, se avergüenza de su perdida intimidad.

He regresado a casa pensando en lo frágiles y dependientes que somos, basta una pequeña e invisible bacteria, un inocente (a veces no tanto) resfrío o una comida en un restaurante que nos indigesta, y perdemos toda nuestra fortaleza.
La libertad mitológica de la que nos ufanamos cuando podemos movernos se transforma en un instante en esto, un lecho obligado, definitivamente una pesadilla.
Mientras más luchamos, más presiona su dominio, llámala enfermedad, ley, deuda o gobierno.
 

---------------------------------------------------------------------
Yo, pues, prisionero de  Señor, 
les ruego que ustedes vivan (anden) 
de una manera digna de la vocación con que han sido llamados.   
Que vivan con toda humildad y 
mansedumbre, 
con paciencia, 
soportándose unos a otros en amor,…

Efesios 4:1-2


--------------------------------------------------------------------------------

lunes, 3 de julio de 2017

Propósitos.

Estudiamos la Carta de Santiago.
La maestra nos ha propuesto que busquemos 10 propósitos para practicar en las próximas semanas.
Yo creo que me demoraré un rato largo en hacerlos, si es que logro llegar. Por empeño no me quedaré, pero si están de acuerdo conmigo, son unas metas bien "heavy", si la gracia de Dios me ayuda,  ahí vamos.
Lo peor, no intentarlos.
Lo mejor, estoy viva y espectante de lo que Dios hará.
Entre lo peor y lo mejor, la disciplina de cada día, cambios imprescindibles, frustraciones, alegrías. 
Imprimo un papelógrafo, lo coloco frente al escritorio, ya es un inicio.