martes, 30 de agosto de 2011

El desconocido poder de la amargura.

"No deis lugar a que broten en vosotros raíces de amargura que os impidan progresar en vuestra fe y que contaminen la vida espiritual de muchos."

(Hebreos 12:15)


"Su jefe, un compañero de oficina al que siempre parece irle mejor que a usted, el vecino con la camioneta más grande de la cuadra o un viejo amigo con el que ya no cruza palabra después de una pelea, cualquiera de ellos puede ser el destinatario de una frase que cerca de la mitad de la gente ha dicho alguna vez: "¡Ese fulano me enferma!". Lo que usted no sabe es que esas palabras, que parecen no ser nada más que una exageración, pueden ser completamente ciertas, ya que su amargura o resentimiento, cuando permanece en el tiempo, puede ser una fuente de serios problemas de salud..."
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lunes, 22 de agosto de 2011

Cosecha.


Ustedes conocen el dicho: 
“Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: 
despierten y miren a su alrededor, los campos ya están listos para la cosecha.  

A los segadores se les paga un buen salario, y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. 

¡Qué alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha!


Jesús lo dice en el Evangelio de Juan 4:35-36



lunes, 8 de agosto de 2011

La construcción de un camino.

Este pequeño camino tiene dos alternativas, usarlo para subir o para bajar.
Cada uno ve cómo lo va a usar.

Leí por la red la noticia que el P. Joel Osteen dijo unas palabras al terminar un evento en Chicago:
“Creo que hay suficientes cosas para empujar a la gente hacia abajo, yo quiero levantarlos y no decirles lo que son, pero les digo lo que pueden llegar a ser”.

Interesante.
Me recordó al apóstol cuando se refiere a los creyentes:

…ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios.  Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios… (1 Pedro 1:9)


(La fotografía no es muy buena pero es real)


martes, 2 de agosto de 2011

" En la cancha se ven los pingos. "


A veces el evangelio duele.
Y es difícil soportar ese dolor.
Minutos que se tornan largos, densos, inciertos, parecen interminables.
La confrontación es cruel y necesaria

¿Me amas?, pregunta.
Sí, Señor, tu sabes que te quiero.
Entonces cuida a mis seguidores que son como ovejas.

La hermosa teoría se desmorona frente a la fría petición de práctica, 
aprende
házlo.
Palabras y hechos.

¿Me amas más que...?