jueves, 4 de agosto de 2016

Limón y jengibre, la dupla perfecta.

En la batalla contra el resfrío he descubierto –¡ah, virtudes de la vida!-, el limón con jengibre, la dupla perfecta.
Basta un limón, un poco de ralladura de su cáscara y unas rodajas de jengibre para que el malestar huya a perderse.
Cuando se tiene un presupuesto más holgado agregar un par de cucharadas de miel. Si no hay, gotas endulzantes es suficiente, porque azúcar (¡ay!) prohibida, prohibida, prohibida.
Hervir en agua fría  el jengibre (yo tengo un perol de 1 litro), bastan 5 minutos -rallado o en rodajas-, sacar del fuego, entibiar, agregar limón y algo dulce.
Beber una taza 3 veces al día.
Sencillo y eficaz.
¡Aleluya!
¡ Eureka! 
¡Voilá! 

----------------------------------------------------------

"...oro para que te vaya bien en todos tus asuntos 
 goces de buena salud, 
y prosperes espiritualmente.

3 Juan 1:2

----------------------------------------------------------- 




(La foto de pexels.com)

No hay comentarios: