viernes, 6 de noviembre de 2020

Cuando un amigo se va


Voy al funeral de un amigo. 
El sentimiento de ausencia es aún más intenso por los protocolos sanitarios, nada de abrazos (que sí los hubo), distancia entre los asientos, nada de refrigerio, limitada cantidad de personas, solo unos minutos en el interior, la autoridad ha sido rigurosa, aun cuando su partida fue por otras causas. 

Es interesante ver cómo la familia cristiana tiene esa reacción noble ante un desenlace inesperado, esperanza y tranquilidad. Fuimos de la misma generación así que es invariable pensar que estoy acercándome ligeramente a lo invisible. 

 Esta tarde, regresando a casa todo me parece único, esencial, nada cotidiano. Hasta el sonido destemplado de la ciudad me provoca un agrado desconocido, un zorzal canta en el jardín y no puedo dejar de pensar que por generaciones seguirá aquí, con la misma canción para los que habitarán esta casa. Todo es precario y maravilloso cuando el halo de la muerte pasa cerca; los minutos se vuelven preciosos.


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Pues sabemos que, 
cuando se desarme esta carpa terrenal en la cual vivimos 
(es decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), 
tendremos una casa en el cielo, 
un cuerpo eterno hecho para nosotros 
por Dios mismo y no por manos humanas. 

 2 Corintios 5:1 NTV 

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viernes, 30 de octubre de 2020

Pandemia

 

¿Y si lo considerara
como los judíos consideran el sábado,
el más sagrado de los tiempos?

Deja de viajar.
Deja de comprar y vender.
Renuncia, solo por ahora,
a intentar hacer el mundo
diferente de lo que es.
Canta. Ora. Toque solo a aquellos
a quienes encomienda su vida.
Centro hacia abajo.
 
Y cuando su cuerpo se haya quedado quieto,
extienda la mano con su corazón.
Sepa que estamos conectados
de formas aterradoras y hermosas.
(Difícilmente podría negarlo ahora).
Sepa que nuestras vidas
están en manos de los demás.
(Seguramente, eso ha quedado claro)
No extiende las manos
Extiende tu corazón.
Extiende tus palabras.
Extiende todos los zarcillos
de compasión que se mueven, invisiblemente,
donde no podemos tocar.
 
Promete a este mundo tu amor,
para bien o para mal,
en la enfermedad y en la salud,
mientras todos vivamos.
 
–Lynn Ungar 11/03/20




(Tomado desde aquí: 

http://www.lynnungar.com/

Ilustración: Joán Miró, Esperanza)





viernes, 23 de octubre de 2020

Incertidumbre “non grata”.

No estamos hechos para vivir como “loros en el alambre”, en otras palabras “caminando por la cuerda floja”. Podemos resistir por un tiempo pero la vida humana necesita la paz interior y exterior. 
Los sociólogos buscan la estabilidad en las estadísticas, las encuestas, las matemáticas predictivas. 
Los augures en las hojas de árboles sagrados, las estrellas, los ancestros o los espíritus. 
Los políticos proponen una nueva constitución, la que votaremos este domingo próximo. 
Los cristianos elevan sus ojos al cielo con fervientes oraciones. 
Diferentes formas, un solo objetivo, aunque podríamos concordar que la vida en sí misma es permanentemente incierta (suena a contradicción, por supuesto) en un mayor o menor grado. 

¿Por qué nos invade la incertidumbre cuando los evangélicos declaramos que “Dios tiene el control”?
¿Por qué se nos vuelven las piernas de lana cuando oímos algún mal pronóstico para el futuro? 
¿Por qué tenemos miedo al cambio? 
Nos eriza el cabello no saber el mañana, en especial en este aire polarizado que nos asedia incluso dentro de los hogares. 
Muchos preguntan cuándo podremos reunirnos en nuestra comunidad, miramos hacia Europa con su regreso a contagios sanitarios; miramos al norte y sus prontas elecciones y cómo afectarán nuestra nación, observamos el ambiente interno con su violencia y algunos susurran “signos de los tiempos”, otras “nada qué hacer”, los más bíblicos “nada nuevo bajo el sol” y los pesimistas “más de lo mismo”.

El futuro impredecible está aquí. Los cambios llegarán con buenas o malas decisiones de otros o nuestras. 
¿Qué podemos hacer? 
¿Esperar que la marea suba y quedarnos tendidos en la playa mirando la luna?  

Es un buen momento  para recordar las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 
"Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.» (Evangelio de Juan 16:33)
 Que haya paz en tu alma.



viernes, 16 de octubre de 2020

Momento.

He visto pasar los años, los momentos se van fijando como un collage de imágenes superpuestas. 
A veces me abruma lo que he perdido, al punto de caer en un minuto sin fuerzas ni siquiera para elevar una oración. 

Luego, de alguna manera, Dios me hace oír el gruñido de Tomily, mi perro regalón,  que llora porque nadie lo saca a pasear, ese solo sonido desvanece la tristeza. 
Me levanto y recuerdo que hay loza sucia en la cocina, que mañana las plantas necesitarán riego, que esta noche conversaré con mi Padre y le contaré, aunque Él ya lo sabe.

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También ustedes tienen tristeza;
pero les volveré a ver
y se gozará su corazón
y nadie les quitará ese gozo

Juan 16:22


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viernes, 9 de octubre de 2020

Louise Glück, el Nobel y la fiesta de la poesía


Aun en este extraño y dramático tiempo la poesía tiene algo que decir y lo dice en voz alta para que el mundo a través de ella tenga esperanza. 

Este año el Nobel ha honrado a  Louise Glück;   sin embargo creo que nosotros ganamos al tener el privilegio de leer poesía otra vez. Les comparto una muestra y algunas páginas en español.

Amante de las flores

En nuestra familia, todos aman las flores.
Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas:
sin flores, sólo herméticas fincas de hierba
con placas de granito en el centro:
las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras
llena de mugre algunas veces…
Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.

Pero en mi hermana, la cosa es distinta:
una obsesión. Los domingos se sienta en el porche de mi madre
a leer catálogos. Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo.
Cada primavera, espera las flores.
Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende
que es mi madre quien paga; después de todo,
es su jardín y cada flor
es para mi padre. Ambas ven
la casa como su auténtica tumba.

No todo prospera en Long Island.
El verano es, a veces, muy caluroso,
y a veces, un aguacero echa por tierra las flores.
Así murieron las amapolas, en un día tan sólo,
eran tan frágiles…

(del libro ‘Ararat’)


 https://www.elespectador.com/noticias/cultura/cinco-poemas-de-louise-gluck-premio-nobel-de-literatura-2020/


https://www.abc.es/cultura/libros/abci-tres-poemas-para-conocer-louise-gluck-premio-nobel-literatura-2020-202010081402_noticia.html


https://www.lavanguardia.com/libros/20201008/483938219900/louise-gluck-poemas-nobel.html



(La fotografía, campos de arroz, agencia AP)

viernes, 2 de octubre de 2020

La moda en tiempos de covid-19

Encuentro sorprendente el  mundo de la moda; me maravilla observar la creatividad de cada temporada, aun en tiempos como los actuales han presentado sus colecciones entre la  incertidumbre comercial (en Chile recién hay una apertura tímida de tiendas fahion) y la restricciones sanitarias. 
 
Confieso que tengo debilidad por la ropa aunque compro muy poca. Cuando adquiero una prenda es porque me gusta mucho, algo así como "amor a primera vista" y una vez en mi closet la uso hasta que no le queden colores, o sea, siempre. 
Mas bien soy consumista de ilusiones; la estética de los desfiles de moda, los diseños, los colores y la originalidad  atrapan la vista. En la vida real soy  modesta, como dicen por ahí "de bajo perfil".
No usaría ninguno de estos modelos, pero los encuentro encantadores. Ad hoc a estos días de distanciamiento social.  
¿No te parece?



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¿Y por qué preocuparse por la ropa?
Miren cómo crecen los lirios...
Dios cuida de manera tan maravillosa
a las flores silvestres...

Mateo 6:28



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Por cierto, son creaciones de Kenzo y tomé las imágenes de:  

viernes, 25 de septiembre de 2020

Todo florece en Septiembre.






         El ciclo de la vida se renueva, la fuerza de la tierra explota en colores, olores y sabores; el ser humano poco interviene en este proceso, una semilla por aquí, un poco de agua de  la llave si no hay de las nubes y una ligera poda (aunque eso es cuestión del jardinero). En todas las casas, aún en las más sencillas brota la naturaleza sin que nos demos cuenta cómo. 
 

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 ...el invierno ha pasado y han cesado las lluvias; 

brotan las flores  

y ha llegado el tiempo del canto de los pájaros. 

Ya surgen las hojas 
y las viñas florecen. 

¡Qué delicioso aroma! 


                                                              Cantares 2:10-13

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viernes, 11 de septiembre de 2020

Le hago honor a Septiembre.

Mes de la Patria, Chile.
Mes de las María (mi madre Q.E.P.D, esperaba todo el año un gran regalo)
Mes de la memorización.
Mes de la Biblia.
Mes de la Paz.
(Y entre nos, mes que nos levantaron la cuarentena)

Para hacerle honor a tanta celebración, memorizo el Salmo 27 (ya lo llevo medio integrado a mi disco duro humano, confieso que cuesta).
Y les comparto esta infografía, una herramienta que me ha gustado mucho y la practico diariamente.



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El SEÑOR es mi luz y mi salvación; 
¿de quién temeré? 
El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; 
¿de quién me he de atemorizar?

Salmos 27:1

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viernes, 28 de agosto de 2020

Digresiones de invierno.

Es invierno y las nubes atrapan la mirada
De la cámara que las inmortaliza.
Ellas danzan en su mejor movimiento
Tal vez un día logren
Los mismos diseños de hoy
Nunca el mismo cielo
Ni la misma tierra
***

Todavía llueve sobre la ciudad
Las últimas luces
Se reflejan
En el pavimento mojado.
Cruzan rápido rumbo a su hogar
Ansiosas pensando en la cena caliente
Que les espera
O en los brazos que se abren
Cuando la madre llega
***

El sonido del reloj
Inexorable me recuerda
Qué frágil soy
No me resisto
Dejo que siga su curso
¿Hay algo que pueda hacer?
***

Ni el más mínimo aviso
Ni la más leve sospecha.
***

Paradoja:
A mayor información
Mayor incertidumbre.
Mi amiga P. es un retrato
apenas duerme
y casi no tiene uñas.
***

El libro quemado
"Era el mes de Quislev,
y hacía frío, 
así que el rey estaba en su casa de invierno, 
sentado junto a un calentador. 
A medida que Jehudí leía tres o cuatro columnas, 
el rey las cortaba con una navaja 
y las arrojaba al fuego. 
Así lo hizo, 
hasta quemar todo el libro."
Jeremías 36:22-23
***


viernes, 21 de agosto de 2020

Beber áloe, indicaciones sencillas.

Una amiga me solicita mi receta para consumir áloe.
Algunas saben que cultivo un jardín variado de hierbas y árboles diversos; sin duda no es mérito personal, Dios en su gran amor me ha prestado este espacio para que lo cuide y -claro está- disfrute de sus beneficios.
El áloe es -como decimos en Chile-,  "carne de perro". Aguanta el clima helado, los días calurosos y  plantado en tierra o macetero es pródigo en crecimiento.
Sus hojas crean en su interior un gel de innumerables propiedades, cicatrizante, depurativo y digestivo.
***
Cómo lo ingiero.
Se toma una hoja, lavarla bien bajo el chorro de la llave.
Cortar un trozo de la parte ancha, más o menos 3-4 centímetros.
Sacar las espinas de los lados.
Abrir y extraer el gel. Tomarlo solo o con jugo de manzana, apio, o pepino verde.
Lo ideal es consumir antes de desayunar.
En una o dos semanas verás que el organismo se regula, está más liviano y sin hinchazón.
El resto de la hoja envolver en un trozo de papel y guardar en el refrigerador o un lugar fresco.
***
Para el rostro, simplemente frotar de forma suave los restos de hoja que quedan después de tomarlo.
Si deseas saber más:

https://www.minsal.cl/portal/url/item/7d989fe7675b6fd2e04001011e011e12.pdf

https://cuidateplus.marca.com/belleza-y-piel/diccionario/aloe-vera.html


Si deseas cultivar áloe, este   vídeo está muy claro y práctico:

https://www.youtube.com/watch?v=e9tTyDh565E&feature=youtu.be





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Se los he dado a ustedes como alimento, 
como les he dado también los granos y las plantas;

Génesis 9:3 (NTV)


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viernes, 14 de agosto de 2020

Greenwashing, me gusta en inglés.


Mi amiga Flor me enseñó a conocer la diferencia  que hay en las telas, porque  la propaganda  dice 100% algodón y na', igual le ponen un poco de plástico.
Tienes que prenderle fuego a una muestra, me dijo. Si deja ceniza es algodón, si se achurrasca es fibra plástica.
Por estos días nos llegan nuevas (algunas antiguas) palabras a enriquecer el idioma: aforo, desconfinamiento, espectacularización y el tan en boga desvelar confundido con develar.

Y esta, greenwashing, del inglés, que se refiere a ciertas estrategias de sí-pero-no que realizan algunas empresas (también personas) queriendo pasar "gato por liebre" (como decimos en Chile); aparentar un compromiso serio con el medioambiente, ser ecológicos porque está en boga.
O sea, medio hipocritones, cuestión   practicada desde que el mundo es mundo; eso no significa que  esté bien. 
Esas habilidades dan resultados a corto plazo, qué duda cabe; no pasará mucha agua debajo de los puentes hasta que se descubra que era un vulgar lavado verde (para ponerlo en español).

Greenwashing, me gusta  la fonética, es una linda palabra, tiene buena grafía. 
Lástima el mal uso.
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Por lo tanto, 
practiquen todo lo que les digan, 
pero no sigan su ejemplo. 
Pues ellos no hacen lo que enseñan.


(Jesús en el evangelio de  Mateo 23: 3)


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lunes, 10 de agosto de 2020

Una deliciosa pasta de ají con nueces.

Nos visita un amigo mexicano.
Lo primero que nos solicita es un poco de ají para la comida. Le preparo una pasta con algunos que hemos cultivado; están en todo su esplendor.
Él está feliz, aunque nos cuenta que en su país hay salsas mucho más picantes.

Tomé un puñado de nueces descascaradas (como media taza) y las remojé en agua tibia por una hora. Luego le saqué la piel ya que es ligeramente amarga.

Limpié 2 ajíes grandes y les saqué la parte blanca del tallo y del interior, pero les dejé las semillas. Los corté en trozos, los puse en la mini-pimer  con las nueces, 1 diente de ajo y 4 cucharadas de aceite de oliva, sal a gusto.
Si se desea más picante hay que usar ají rojo o rocoto.
Lo licué hasta que todo estuvo bien integrado (también se puede hacer en la licuadora).
Es una pasta muy versátil y agradable. Habitualmente la unto al pan tostado.
(He colocado aquí esta receta a pedido de algunas amigas que la han probado)

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La tierra produjo vegetación: 
toda clase de plantas con semillas 
y árboles que dan frutos con semillas. 
Las semillas produjeron plantas 
y árboles de la misma clase. 
Y Dios vio que esto era bueno.

Génesis 1:12
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La fotografía:
https://www.chileplants.com/search.aspx?ProductCode=PEPHSW

Algunos beneficios del ají léalos aquí: la república



viernes, 24 de julio de 2020

Tiempo de vacaciones


"Para todo hay un tiempo oportuno.
Hay tiempo para todo lo que se hace bajo el sol.
Tiempo de nacer;
 Tiempo de morir;
 Tiempo de plantar;
 Tiempo de cosechar;
Tiempo de matar;
 Tiempo de sanar;
 Tiempo de destruir;
 Tiempo de reedificar;
Tiempo de llorar;
 Tempo de reír;
 Tiempo de tener duelo;
 Tiempo de danzar;
Tiempo de esparcir piedras;
 Tiempo de recoger piedras;
 Tiempo de abrazar;
 Tiempo de no abrazar;
Tiempo de encontrar;
 Tiempo de perder;
 Tiempo de ahorrar;
 Tiempo de derrochar;
Tiempo de romper;
 Tiempo de reparar;
 Tiempo de callar;
 Tiempo de hablar;
Tiempo de amar;
Tiempo de odiar;
 Tiempo de guerra;
Tiempo de paz.
 De nada sirve afanarse
Realmente, ¿qué se obtiene del mucho trabajar?  He meditado esto en relación con las diversas clases de trabajo que Dios ha dado a los humanos. Todo está bien en su momento oportuno. Pero si bien Dios ha plantado la eternidad en el corazón de todo hombre y mujer, el ser humano es incapaz de una plena visión de la obra de Dios de principio a fin. Llego así a esta conclusión: primero, que no hay para el ser humano nada mejor que ser feliz y pasarla bien mientras pueda; "
 Eclesiastés 3:1-10 (NBV)

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viernes, 17 de julio de 2020

Sincronicidad, conexiones significativas (parte 4)

Uno:
Mientras la muchacha se ataviaba con sus mejores ropas para recibir a los vencedores, su padre avanzaba veloz hacia el hogar. Quería relatar en persona toda la victoria antes que los mensajeros distorsionaran el relato de aquella batalla. El poder de los hechos reside en las palabras de primera fuente.
Ella y él coincidieron en un vértice del camino y se miraron, ella con la máxima alegría, él con máximo espanto: Ay, hija mía, he hecho voto a Dios,  si me hiciera victorioso contra nuestros enemigos, sacrificaría en ofrenda la primera persona que me recibiera al regresar.
(Libro de los Jueces capítulo 11)

***

Dos:
El rey no acudió a aquella batalla.
Tal vez la primavera provocó una cierta nostalgia en su espíritu y en su ánimo.
Observó desde la altura la amplitud del horizonte y aspiró los perfumes tibios que subían desde el jardín.
Ella había despedido a su marido al mando de una tropa;  aburrida y solitaria llamó a sus amigas para una tarde de piscina.
El rey caminó por la terraza y miró hacia abajo, ella levantó los ojos; las miradas se unieron en un camino indestructible. Ambos supieron que lo irracional, la pasión y la muerte no podrían jamás separarlos.
Los caminos de la vida son inextricables. Las elecciones que hacemos nunca se detienen.
(Libro 2 Samuel capítulo 11)




martes, 14 de julio de 2020

Sincronicidad, conexiones significativas (parte tres)

¿Has leído alguna vez el libro "Los Jueces”?
Suena a ley, pero nada más lejos. Es el libro más asombroso, raro y extravagante que he leído.
De hecho, no entiendo cómo sobrevivieron.
Bueno, tampoco sé cómo lo hacemos nosotros; estamos cerquita de aquel modelo, si es que podemos llamarlo así, "cada uno hacía lo que bien le parecía". ¡Bárbaro!
Definitivamente si no lo has leído, deberías.

Aquel hombre fue llamado a una tarea imposible.
Un pueblo oprimido, de una desesperanzada pobreza, avasallado, saqueado, escondido, sin posibilidades  de tener lo básico.  Preguntan  “ ¿por qué nos sucede todo esto? ¿Y dónde están todos los milagros que nos contaron nuestros antepasados?”

El hombre Gedeón recibe ese impulso que han tenido los grandes libertadores de la humanidad, la inspiración de justicia para sus compatriotas;  solo que hay un problema, se siente pequeño, inseguro y sin recursos. Un don nadie.
Cuando Dios le habla (sí, creo que Dios habla) lo llama de otra manera: “varón esforzado y valiente.
Somos humanos, carecemos de perspectiva.
Gedeón –como todos nosotros que dudamos si es Dios que nos habla o es nuestra imaginación-, pide algo extraño.
-Demuéstrame que todo esto es verdad. Esta noche pondré un vellón de lana de oveja en el campo; si por la mañana la lana está mojada con el rocío, pero el suelo está seco, entonces sabré que me ayudarás.
Eso fue exactamente lo que sucedió. El vellón estaba totalmente mojado.
Ay, qué desconfiados somos.
Nueva petición: Por favor, no te enojes conmigo -le dice a Dios (vaya intrepidez)-, pero esta vez, que la lana esté seca y el suelo alrededor mojado con el rocío.
A la mañana siguiente, la lana está seca,  y el suelo cubierto de rocío.
Dios tiene un orden que no es el nuestro.
Lo que llamamos sincronicidad es su equilibrio, no sabemos decodificar sus señales.

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Y hubo paz en la tierra 
durante el resto de la vida de Gedeón, 
unos cuarenta años más.

 Jueces 8:28

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(Fotografía regalo de F.)

viernes, 10 de julio de 2020

Sincronicidad, conexiones significativas (parte dos).

“…y al partir tras de sí dejan 
sus huellas en las arenas del tiempo.
 Huellas por las que quizás otro que navegue 
por el solemne océano de la vida, 
un hermano náufrago desolado, 
al verlas, vuelva a recobrar la esperanza.” 
(Fragmento de H. W. Longfellow)

De pie frente al espejo peinaba mi cabello para salir.
Era un sábado por la tarde. Mi madre –imprevistamente-   dice, te cuento, A. A. se va a casar. La chica se llama como tú.
Un escalofrío me recorrió la espalda.
Mamá agregó,  y ella está embarazada.
Seguí peinando el cabello sin titubear, algo secreto estaba haciéndose añicos; la desilusión, el desencanto sería la constante que me llevaría lejos del hogar, callar la pérdida, olvidar el deshonor de una mujer que no fui yo.

Más de 17 años pasaron desde aquella tarde. Un accidente golpea con imágenes en los noticieros nacionales, en la Cordillera de Antuco mueren 44 personas sepultadas por el “viento blanco” de aquel invierno. Una de las mayores tragedias que ha debido lamentar el ejército de Chile.
El locutor -como una letanía-, recita los nombres, uno queda en mi mente y de golpe viene el recuerdo de aquella muchacha y la voz de mi madre,   “se llama como tú”. Ella llora a su hijo y yo al otro lado de la pantalla comprendo medianamente  ese dolor como si fuera mío.
Una conjunción de eventos que en esos años no entendí se ordenaron simétricamente para cerrar el ciclo y dar paso a la paz.
No sé lo que es enterrar un hijo, Dios lo sabe. Una oración por ella es lo mejor que puedo hacer.

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(Señor)
Tu fidelidad se extiende a cada generación, 
tan duradera como la tierra que creaste. 
Sus regulaciones siguen siendo fieles 
hasta el día de hoy, 
 porque todo sirve a tus planes. 
Si tus instrucciones 
no me hubieran sostenido con alegría, 
hubiera muerto en mi miseria.

Salmos 119:90-92 (NLT)
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Fotografía de un hombre que camina frente a un espejo. Tokio, julio 2020.
Tomada de aquí:
https://www.voanews.com/gallery/july-9-2020




martes, 7 de julio de 2020

Sincronicidad, conexiones significativas (parte uno).

De la sincronicidad se han escrito páginas y páginas.
Cada uno podría relatar más de una historia y todas maravillosas.
En realidad ¿qué historia no lo es?
Leí esta,  un coro de 15 personas en Beatrice-Nebraska se reunía puntualmente a las 7.30 de la tarde.
 A las 7.25 hubo una explosión en la iglesia, quedó destruida, pero nadie murió.
Por diversas circunstancias todos habían tenido algún inconveniente que los retrasó, aunque siempre habían iniciado el ensayo a las 7.30.
La providencia de Dios actuó para cada uno impidiéndoles llegar a la hora acordada.
*Puedes leer la historia aquí:
Todo lo que sucedió en Beatrice.


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Tú, Señor, nos has preservado la vida, 
y no has dejado que resbalen nuestros pies.

Salmos 66:9
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viernes, 3 de julio de 2020

Digresiones covid-19 (dos).

Dos sucesos agradables de la cuarentena: la levedad persistente de la lluvia y la Cordillera de los Andes nevada.
Una gracia de Dios, considerando la sequía de los últimos años.
***
El miedo paraliza.
El hambre mueve...montañas.
(Con todo respeto, guardo distancia con el original)
***
Lo mejor de una fiesta en cuarentena es que están prohibidas.
***
Mi reino por un salvoconducto para traspasar el cordón sanitario
***
El colmo del aburrimiento
1-Que te guste la tele local.
2- Aprendiste a amasar.
3- Develaste los secretos del tejido con palillos.
4- Escribes digresiones.
5- Lees al rector Peña (y lo encuentras ameno ¡¿...?!)
***
 Profesión en alza: creador de memes
***
El mejor trabajo:paseador de mascotas.
***
Antes del confinamiento no sabía el color de mi pelo; puedo guardar un secreto.
***
Estrés moderno:
Estar encerrada, que te llame tu jefe, dos reuniones por Zoom,   revolver las ollas, memes por Watsap, timbre del delivery, todo al mismo tiempo.
***
Un peligro:
Convertirme en anacoreta, mística y contemplativa pos cuarentena.
A todo se acostumbra el ser humano.
Dicen.
***
Mascarilla:
Primero sí.
Luego no.
Después de nuevo sí.
Ahora estamos en la fase que dudamos de todo.
***
Se cuentan los contagiados.
Se cuentan los muertos.
No se cuentan los sanados.
Ergo: Necesitamos clases de matemáticas.
***
Aun en el encierro que no tiene visos de terminar, digo con el antiguo poeta:
"Tu misericordia, 
Adonai, 
me sostendrá. 
Cuando los pensamientos inquietantes 
se multiplican dentro de mí, 
Tus consuelos confortan mi alma.”
Salmos 94:19(TLV)
***

(Fotografía de aquí:https://www.voanews.com/gallery/june-16-2020
*
Digresiones anteriores, por si te interesa:
https://palabrabreve.blogspot.com/2020/04/digresiones-del-covid-19.html



martes, 30 de junio de 2020

Chile gourmet.

"Así que, si ustedes comen o beben, 
o hacen alguna otra cosa, 
háganlo todo para la gloria de Dios."
1 Corintios 10:31

Es una tarde fría de invierno; la lluvia es tenue, una perfecta invitación para preparar sopaipillas con pebre.
Dicen –no me consta que sea así- que Chile tiene poca cultura culinaria. Que son superiores a nosotros los peruanos, los mexicanos o los brasileños. Hay un afán de comparación un poco insano en algunos críticos culinarios.  Cada nación tiene lo suyo, como cada persona tiene una vida, más o menos rica en sabores, en este caso.
¿Quién no ha probado un caldillo de congrio que hasta un poeta escribió la receta en una oda?
¿O una espectacular cazuela de vacuno olorosa a cilantro?
¿Un curanto?
¿Un ajiaco servido en paila de greda?
¿O la maravillosa ensalada de digüeñes con un sencillo aderezo de limón?

Tenemos unos 6.435 kilómetros de costa, regalo de Dios que solo algunos países pueden lucir y en esa costa está nuestra historia de sabores marinos. Cada producto de la tierra o el mar tiene su propio sabor gourmet, no se necesita una sofisticada preparación para degustar una delicia.
¿Quién necesita tanta originalidad cuando la creatividad está en la naturaleza misma?
Confieso que mi abuela no me dejó alguna herencia culinaria con la que podría conmover a comensales expertos; más bien mi abuela era –como decimos los evangélicos- “del espíritu” y de cocina poco, tal vez nada. Mi madre tuvo un acercamiento a los fogones por necesidad; alimentar una niña y un hermano, aparte de sí misma, la obligó a juntar especias en una olla y hervir. Eso sí, le gustaba hervir, no sé si por temor a las enfermedades o alguna manía oculta, todo debía estar bien cocido.
En la cocina de mamá cualquiera era bienvenido.
Con lo poco que le gustaba, me cedió las ollas a temprana edad, asunto que me encantó, claro está, después de varios esperpentos, el arte culinario me gustó tanto como la Biblia.
Creo que alimentar el espíritu y el cuerpo (en ese orden) es un gran oficio humano en el proceso de dar felicidad, tanto como un doctor, un músico o un ingeniero.
Los panaderos y cocineros tienen mi más grande admiración.
Por estos días –tal vez para alegrar un poco la cuarentena- nos regalan un bello libro de recetas, muchas de ellas con sabores de infancia que siempre apreciamos en todo su significado. Les dejo la dirección aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=72wnc3RN5HA

Además algo para degustar, receta de sopaipillas:
https://palabrabreve.blogspot.com/2016/04/sopaipillas-en-las-primeras-lluvias.html

La fotografía de aquí:
https://www.traverso.cl/sopaipillas-con-pebre-traverso/

Gourmet:
https://www.significados.com/gourmet/




viernes, 26 de junio de 2020

Misionero.

El tesoro por el cual un hombre compra 
El campo donde fue escondido- 
Éste es el campo donde yace el tesoro 
Anhelo por él no debiera faltar. 
 La perla por la que un hombre 
Entrega todas sus posesiones mundanas: 
Si en la tierra donde yace la buscara, 
Aquí, gratis, la encontraría. 
Giolla Brighde


De rostro anguloso, cabello cortísimo, botas vaqueras con los jeans adentro de ellas y una sonrisa esquiva, el hombre se yergue como un foco de luz en el centro del círculo amistoso,  para contar historias de pueblos lejanos, desconocidos y anónimos a la civilización.

Había soñado tantas veces con aquellos rostros morenos que le pedían una palabra de esperanza; sabía que ese era el camino y se animó a vivir como extranjero toda su vida.
Quería ir a una selva que desconfiaba del forastero, abrir senderos donde no había siquiera una traducción del archiconocido Juan 3:16.

Coincidimos en aquel seminario; lo observo desde lejos. Sus jóvenes oyentes parecen deslumbrados por el fuego de sus palabras, la intensidad en la mirada,  ademanes decididos en las manos angulosas,  la sonrisa breve, a modo de un profeta antiguo-testamentario.

Cuando escribo estas líneas recibo noticias de aquellas tierras, el hombre ha sido llevado a un hospital, tendido en una camilla, fiebre alta, dolor, debilidad. La familia en Chile solicita oración.

Aparentemente solo.
No, no está solo, lo rodea una gran multitud de testigos invisibles, miles de fervientes oraciones se elevan  por su salud; yo también estoy ahí, cada uno de nosotros sabemos que el Dios que lo tomó por mensajero puede levantar  aun los muertos.


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Por tanto, todo el que invoque 
el nombre del Señor se salvará.
Ahora bien, 
¿cómo van a invocar a aquel en quien no creen? 
¿Y cómo van a creer en él si no han oído su mensaje? 
¿Y cómo van a oír su mensaje si nadie lo proclama? 
¿Y cómo lo van proclamar si no son enviados? 
Por eso dice la Escritura: 
¡Qué hermosos son los pies 
de los que anuncian buenas noticias!

Romanos 10:13-15

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martes, 23 de junio de 2020

Fantasmas del futuro.

“Res gestae Divi Augusti (latín: Hazañas del Divino Augusto) es una larga inscripción del primer emperador del Imperio romano, César Augusto, que ofrece un relato en primera persona de su vida y, sobre todo, de sus obras. Es copia de uno de sus tres documentos testamentarios, confiados a las vestales, y originalmente su texto fue grabado, siguiendo sus deseos, en las jambas del Mausoleo de Augusto en Roma, todo lo cual conocemos a través de la Vita Augusti de Suetonio.” (*)

De nuevo, como los históricos césares o los antiguos patriotas (eso de vivir con honor o morir con gloria), vuelve una tendencia –incluso entre cristianos- a ese indeterminado deseo de “dejar un legado” sin precisar bien a qué se refiere la frase.
Me preguntan con cierto aire de tristeza: ¿Cuánto tiempo pasará hasta que seamos completamente olvidados?
Tal vez tantos días de encierro nos están llevando a alucinar con fantasmas del futuro o deseos vagos como neblinas de invierno.
Me gustan las respuestas de amigos:
“Creo que nuestra aspiración debería ser justo y de bendición a nuestra generación. Aspirar a que nos recuerden generaciones posteriores a la que nos sigue de forma inmediata es desgastante y de mucha vanidad. En las carreras de atletismo el testimonio se pasa de uno a otro, porque es imposible correr la carrera completa a esa velocidad tan exigente y con la presión del tiempo. Es mi humilde opinión.” (C.S.) 

"Es una pregunta del fondo del corazón humano: ¿cuánto tiempo pasará hasta que seamos completamente olvidados? Pero creo que la pregunta correcta es ¿Pará qué queremos ser recordados? La respuesta normalmente estará cargada de razones vanidosas y egoístas, pero si la razón es la transmision de algo valioso, algo más grande que mi nombre, entonces el legado será de más peso que mi recuerdo personal, y ese es un buen propósito para que se preserve memoria de mí. Dice  Deuteronomio 5:10 NTV  "Pero derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y obedecen mis mandatos."  (T.V.)

Escribí alguna vez de mi corta –cortísima- familia, mi abuela Juanita, el tío Enrique y mi madre. Ninguno vivió para el futuro ni aspiró a dejar un legado, lo que no está mal si sabes hablar de corrido, Youtube y las redes están llenas de mensajes para la posteridad a modo de un muro tipo Res gestae Divi Augusti.
Como mis ancestros, aspiro a vivir "un día a la vez", sin rubores, remordimientos o temblores de piernas. Quiero hacer mía esa premisa del salmista:
Pero yo confío en ti,
oh Señor; digo: 
«¡Tú eres mi Dios!». 
Mi futuro está en tus manos;
(Salmos 31:15)



Fotografía tomada de la web.
 (*) https://es.wikipedia.org/wiki/Res_gestae_Divi_Augusti




viernes, 19 de junio de 2020

Granadas en invierno.


El pasado verano viajamos a comprar arbustos a un pueblo cerca de Santiago, famoso por la variedad de sus viveros llenos de árboles y plantas.
Adquirimos un boldo, laureles, crisantemos y dos pequeños granados de flor, tan decorativos siempre.
Elegimos buena tierra, un lugar apropiado y con paciencia esperamos los capullos anaranjados característicos de los granados “de flor”.
Vaya sorpresa cuando este pequeño y gracioso arbusto empezó a crear frutas.
Primero unas granadas incipientes que fueron tomando cuerpo hasta convertirse en un inesperado fruto con esos rojos dientes llenos de dulzura.
Tomamos las pequeñas granadas  con delicadeza y -como los antiguos-  dedicamos esos primeros frutos al Señor quien es el Creador y dador de toda gracia.
Cuando la muerte ronda las calles dejando tristeza a su paso, la naturaleza renace explosiva y radiante gritando  que nadie puede detener la fuerza de la vida, sea de flores, frutas o personas.


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Se encontrarán la misericordia y la verdad, 
se besarán la justicia y la paz. 
Desde la tierra brotará la verdad, 
y desde los cielos observará la justicia. 
Además, el Señor nos dará buenas cosas, 
y nuestra tierra producirá buenos frutos. 
Delante de él irá la justicia, 
para abrirle paso y señalarle el camino.

Salmos 85:10-13

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martes, 16 de junio de 2020

Preguntas que nos rondan.

Las palabras que se escriben entre los signos de interrogación muchas veces se responden solas en el tiempo, otras quedan flotando para próximas generaciones.
Mi amiga Vivi  cuenta que algunas la inquietan,  ¿volveré a abrazar a alguien en público? ¿Cómo será la vida después de la pandemia? ¿Tomaré de nuevo un café en Plaza de Armas con mis amigas?
¿Persistirá la desconfianza ante una simple tos en público?
O las que se hace un locutor en la radio,  ¿volverán las protestas violentas a tomarse las calles de Santiago? ¿Seremos más pobres? ¿Seremos más solidarios o más egoístas?

Esta quincena terminé de podar las rosas, trabajo impostergable cada año.
Otras preguntas merodean en mi mente. ¿Este color de rosa es el que vio Borges antes de quedar ciego?
Cuando voy cortando las hojas secas y los tallos viejos pienso en mi vida, cómo el Señor nos va moldeando, sacando  basuritas; año tras año, con paciencia. A veces logra cambiar algún mal hábito, a veces nuestro cambio demora, necesito más tiempo ¿por qué me amas tanto?.

Ha venido el frío a la cita anual, abrigarás  el cuerpo y ¿que hay del alma cuando ese rencor te amarga el sabor de la sopa? ¿Olvidarás la palabra mal dicha y la deuda impaga?

Mis preguntas no alcanzan niveles tan elevados como Cohelet: "¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. 
¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido. "




 (Fotografía: Una rosa de mi jardín)


viernes, 12 de junio de 2020

La "nueva normalidad" (parte dos)

Cuando era más joven me declaraba adicta a la época victoriana como la vida ideal.
Pasado el tiempo descubrí que esta es una época sin precedentes y tal vez sea la mejor. Hablamos de los últimos 40 años.
Puedo afirmar con certeza que soy una mujer privilegiada.
Soy  ciudadana de un país democrático; mis derechos no han sido vulnerados, fui a un colegio fiscal, mamá hizo de mi educación su prioridad, aun cuando no hubo riqueza tuvimos calor en invierno y paseos al río en verano.
Nunca me sentí disminuida en mi condición de mujer o porque mi madre era soltera.
Trabajamos largos periodos sin vacaciones ni hubo domingos libres con el propósito de comprar un sitio y construir una casa. No existían subsidios del estado, financiamiento compartido o crédito bancario. Éramos lo que hoy se llama clase media baja. Las dos guerras habían dejado sus secuelas en la nación, sucesivos terremotos, maremotos, éramos un país pequeño al fin del mundo.
Reitero,  me siento privilegiada y no considero que eso sea un mérito o un demérito personal, simplemente la Gracia de Dios ha actuado a mi favor sin que logre entender el por qué.

Cuando me preguntan si con esta pandemia “seremos más pobres” o cuando leo de un edil que asegura “seremos más pobres pero más felices” considero que el temor a las  carencias no es el quid del asunto. Sin duda no se es “más feliz” porque sufras estrecheces, eso es una falacia. Ni necesariamente eres “más feliz” porque hay abundancia; prueba de eso es la historia del rey Salomón, archi-super-hiper rico y expresa “Cuanto más tengas, más se te acercará la gente para ayudarte a gastarlo. Por lo tanto, ¿de qué sirven las riquezas? ¡Quizás solo para ver cómo se escapan de las manos! La gente trabajadora siempre duerme bien, coma mucho o coma poco; pero los ricos rara vez tienen una buena noche de descanso.
(Eclesiastés 5:11-12 NTV)
Sin duda existe incertidumbre en la economía mundial. ¿Qué podemos hacer para prevenir un desastre personal?
Tal vez tomar algunas medidas que nos aconsejan los que saben un poco más de economía: no se endeude, guarde algo de alimentos no perecibles, no compre suntuarios, no venda sus activos, etc. Hay buenas páginas financieras en Internet, saca provecho de ellas.
Mi mejor opción es confiar en la Gracia y en la promesa que nos dice el Señor Jesús:
Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. (Mateo 6:32-33 NTV)

Y arriba brilla el sol.
Anoche llovió, de mañana a la luz del sol se ve el cielo limpio de smog.


















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Fotografía superior: Una playa de Alemania guarda el distanciamiento social. Mayo 2020